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Has lo que te gusta y nunca tendrás que volver a
trabajar
¿Qué tan cierto es esto? No mucho, creo yo.
Pero nada se pierde con hacer el intento y eso es justo lo
que hago ahora.
Mis conocidos, amigos y familiares me preguntan con cierta
frecuencia ¿qué tal tu carrera? ¿Te está gustando?
La verdad es que sí, de no ser el caso en cualquier momento
desistiría de ella.
La pregunta relevante aquí es ¿por qué estudiar Humanidades?
¿Por qué Letras hispánicas?
Por muchas y por ninguna razón en particular
Porque no tengo cara de doctora
Porque la materia de farmacología es un poco intimidante
Porque el novio de mi hermana frustró los sueños de mi madre
de verme escoger ciencias de la salud.
Porque me enamoré del plan de estudios en cuanto lo vi.
Porque les pedí su opinión a mis conocidos sobre si encajaba
en el perfil de aspirantes a la carrera o no.
Porque leer es una pasión que no me puede hartar.
Porque la difusión de la cultura es tan importante como el
hecho de saber que la posees.
Porque siempre quise saber la correcta pronunciación de
nombres como Flaubert, Voltaire, Camus, Dostoievski, Saussure, y demás autores
literarios y académicos que no puedes salir a la calle sin haber leído.
Porque quién sino nosotros, estudiantes de la licenciatura
en Letras, habremos de ‘spoilear’ a nuestros amigos cuando por fin se acercan a
un clásico literario, el cual fue nuestro objeto de estudio por un semestre
entero.
Las Ciencias Sociales y Humanidades tienen fama de hippies,
sin sentido práctico y más un pasatiempo que una verdadera profesión, pero no
podría estar más alejado de la verdad. Es de aquí de donde egresan los
verdaderos profesionales. Es prácticamente amor al arte lo que nos motiva a
dedicar nuestra vida a la Historia, la Geografía, la Filosofía, la Literatura y
Lingüística, y tantas otras ciencias que abriga este centro de estudios.
Al contrario de lo que el imaginario colectivo pueda pensar,
no por ser licenciado en Letras moriremos de hambre, nos pelearemos con los
normalistas por plazas magisteriales o pediremos nuestros cinco o diez pesitos
por hacer correcciones del habla y nos tachen de puristas del lenguaje. Haremos
mucho más que eso.
Nos ocuparemos voluntariamente de mantener viva la palabra,
que las grandes obras consagradas no pasen a ser biblias montadas en un altar
sin ser abiertas ni para sacudirles el polvo. Difundir la historia y la
cultura, el arte y la lengua; la propia y la extranjera.
Para ello hay un sinfín de profesiones
Traductores, Escritores, ya sea de novela, cuento, poesía,
artículo científico, novela gráfica o ensayo; Publicistas, Críticos literarios,
Historiadores, Filósofos, Maestros de la lengua, inglés, francés, alemán,
español; Lingüistas, Filólogos, Docentes, Editores, Guionistas, Investigadores…
Todos ellos, todos nosotros, estamos aquí porque vemos un
uso de nuestro conocimiento, de nuestra dedicación, porque vemos que existe una
necesidad de recordar al mundo sus orígenes, pues quien no conoce su historia
está condenado a repetirla.
Para todos aquellos quienes insisten que nuestra elección de
carrera es por simple comodidad, quisiera recordarles que cada ciencia tiene su
chiste. No por ser Cultura física será sólo correr alrededor de una cancha y
jugar con la pelota; no por ser Nutrición sólo hay que evitar la comida rápida
y contar calorías; no por ser Arqueología sólo hay que quitar polvo de unas
cuantas ruinas. Así mismo, no por ser Letras habrá que saberse el alfabeto,
escribir y leer. Cualquiera puede hacer estas actividades, nos enseñan a
hacerlo desde infantes. Pero analizar lo que las obras nos quieren dar a
entender, lo que el autor quiso transmitir y el mensaje que posteriormente
difundiremos y realzaremos como punto clave de nuestra evolución social es algo
que una primera lectura no te puede dar. Es lo que el estudiante de Letras
hace. Es lo que hay que sentarse a reflexionar.
Vale la pena una pequeña introspección, si están de acuerdo
conmigo.
Estoy de acuerdo contigo, aparte, creo que somos de las carreras en las que todos los que están aquí es porque les apasiona lo que se hace en ella, no por remuneraciones económicas o presión familiar.
ResponderBorrar''Más un pasatiempo que una profesión'', cuantas veces lo he escuchado? Dichosos nosotros que realmente disfrutamos lo que hacemos, y nunca llegaremos de malas a trabajar.
ResponderBorrar¡Qué manera tan divertida de fundamentar tu elección y ver los posibles campos de acción! Comienzas con situaciones personales y después terminas con consideraciones sobre la Literatura y la licenciatura en general.
ResponderBorrarMe la vendiste desde la pronunciación correcta de los nombres y el dar spoilers a los demás xD. Realmente me gustó el trato que le das, casual y entretenido al principio, construyendo la seriedad a lo largo del discurso.
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